
Aquella tarde al ver tu fotografía
descubrí en tus ojos el cansancio que te provoca la vida,
el dolor que llevas escondido en el alma
y que solo sale para que puedas crear
al mirar tus ojos vi la ternura que ellos encierran
pero también la pena que te agobia
y a veces pareciera no dejarte respirar.
Un rostro marcado por la dureza del amor
que suele ser suave, dulce y amargo
cuando lo ves partir sin darse vuelta para mirarte.
Siempre esperando el retorno
aunque sea para sentirte pleno algunos minutos.
Te imagino en estos momentos caminando
descalzo por la casa, buscando entre los rincones
la figura que quedo marcada de aquellas noches
donde solías ser feliz.
Si solo pudieras mirar en tus bolsillo
y descubrir en él la llave que abrirá las puertas
a un nuevo amanecer
Dedicado al emperador por su sensibilidad y por su arte
salud por él...






